viernes, 19 de diciembre de 2014

Tic tac

¡Qué poquito queda! Solo me quedan horas para tener el placer de que rodee con sus brazos, quizás no sean los más fornidos del mundo, pero son en los que más segura me siento. Volver a oler de cerca su perfume, ese que me evade al paraíso, el paraíso de su cuello. Que su contagiosa risa suene como un canto de ruiseñor en mi oído, suave y melodiosa.

Sí, somos "solo" amigos, pero para mí es especial. Y lo entrecomillo porque no es tan poca cosa. Una amistad es un tipo de amor, o el amor es un tipo de amistad, todo depende de como se mire.

La Navidad no es mi época favorita del año por problemas familiares, pero me encomiendo a la magia que se le supone a esta temporada. Necesito esa chispa que encienda su fuego, porque el mío está perfectamente avivado. Ese momento en el que el mundo se pare, en el que solo estemos él y yo, seamos un solo ser.

Queridos Reyes Magos... No pido mucho... o sí... le pido a ÉL.

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