miércoles, 19 de noviembre de 2014

El borde de mi vida

Sí, leéis bien. Estoy enamorada de un BORDE. Ese hombre que te contesta con monosílabos, en caso de que lo haga.

Pensé que esta actitud no la tenía conmigo. De hecho, creo que nunca ha sido como hoy. Si no podía hablar conmigo, me lo decía y luego me "compensaba" esa espera. Hoy, no entiendo el porqué de esa bordería. Él siempre se había definido así, pero yo nunca lo había comprobado por mi misma. Y no me ha gustado. Nada. Que lo sea con los demás, es como si no me afectase. Le quiero para mí, y sé como es conmigo, pero hoy me ha decepcionado.

Quizá esté haciendo deducciones sin haber pensado que puede que tenga un mal día, y se acabó. Pero la angustia me mata. Esa angustia que me lleva a pensar que lo sabe todo y quiere distanciarse de mí porque, como yo pensaba, no le gusto. No soy su tipo de chica. Siendo sincera, aspira a más.

Soy una persona tremendamente pesimista, pero siempre acabo encontrado un rayito de esperanza. Este amor cada vez se parece más al prototipo medieval de la dama que despecha a su hombre, solo que aquí se tornan los papeles. Se viene a mi mente un proverbio que leí hace tiempo que decía: "Ámame cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite". Eso hago. Yo quiero ser quien esté con él cuando menos lo merezca, porque quiero ayudarle. El amor que siento me hace ayudarle en todo lo que pueda, hacer lo imposible porque todo le sea más fácil.

Quiero que sepa que me tiene para lo que necesite, que no le voy a guardar rencor por una cosa sin más importancia que la que una enamorada le da. 

lunes, 17 de noviembre de 2014

¿Indirectas o paranoias?

"Me amas y lo sabes jajajaja" ¿Es una indirecta? ¿Es su ego? ¿Es una broma sin más? Así llevó dos días... Dándole vueltas y vueltas, leyendo y releyendo ese mensaje. Afortunadamente para mí, el tick azul de WhatsApp solo señala que está leído, no las veces.

Posiblemente, no sea nada relevante. Simplemente, estaba de broma. Pero eso no me sirve, ¿y si me lo dice como indirecta? ¿Y si de verdad sabe algo y quiere que confiese? En tal caso, ¿quiere aclarar las cosas y quitarme la ilusión de un plumazo? En cambio, ¿puede que sienta lo mismo?

Dudas... Las dudas nos matan. Nos hacen ser débiles. La indecisión consigue que seamos vulnerables. Sin embargo, esas dudas están justificadas cuando hablas de la persona más importante para ti. Porque, aunque no le creas, es el centro de tu vida.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Recuperar la ilusión

Soy débil, muy débil. Tanto como una hoja seca que cae de un árbol y es arrastrada por el viento hasta cualquier saliente puntiagudo que la rasga. Esa soy yo.

No me sirve con lo que sé. NO. No puedo olvidarle por eso. Le quiero demasiado, y mi corazón se niega a aceptar la realidad, que por otra parte, será pasajera. Lo que siento es más fuerte que cualquier impedimento humano. Paradójico, pero real. Paradójico, porque no hay nada más humano que el amor, y real, porque él es el único capaz de que toque el cielo con la punta de los dedos. 

Mi "yo" interior más racional criticaba su pérdida de principios, pero no lo puedo negar: no es para tanto. No ha cometido mayor crimen que el de enamorarse de la persona equivocada. No debo juzgarle, porque puede que yo esté haciendo lo mismo.

Lo único que tengo claro es que cuento los días para verle y achucharle. Sé que la situación no va a cambiar, pero su sola presencia es la luz de mis días, el faro que me guía. Su compañía es el mayor placer de este mundo. Tenerle a mi lado, caminando junto a mí, mientras imagino una vida con él.

"Si la distancia es el olvido, como te siento aquí conmigo"

lunes, 10 de noviembre de 2014

Mi frío infierno

Lo sabía, tenía un presentimiento. Ese Miedo a perder(le) se ha cumplido. Una bella mujer ocupa su corazón, pero no le merece. Ella le ignora, pero él sigue empeñado en ella. Realmente, me lo suponía. Sin embargo, le pasa lo mismo que a mí. No puede vivir sin ella... pero yo tampoco puedo vivir sin él.

Las largas horas de lágrimas que mi almohada ha vivido son algo habitual desde el momento en el que supe lo que sucedía. En ese momento me derrumbé. Algo se moría en mi alma, mi corazón se apagaba. Un escalofrío petrificante dejó todo mi cuerpo helado. Por un lado, me decía: tonta, ya lo sabías, ¿por qué estás así? Y por otra: esa zorra va a morir.

Aquí sigo, pensando qué hacer. ¿Mantengo una fiel amistad? ¿Lo ignoro? ¿Le trato con desprecio? Realmente, no sé que hacer, porque no sé vivir sin él.

Por otro lado, pienso: ¿algún día se olvidará de ella y caerá en mis brazos? Para entonces, ¿le habré olvidado?

Demasiados interrogantes y muy pocas respuestas que el tiempo aclarará...
"Lo bueno se hace esperar"

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Cuando crees que se acaba...

... siempre vuelve. Y si, me refiero a ÉL. Básicamente, es lo que hago siempre.

Yo me caracterizo por ser muy veleta en el amor. Mi corazón es una vorágine de sentimientos, una montaña rusa.

Hoy estaba disfrutando de unos agradables momentos en compañía de un chico guapísimo, ese que volvería loca a cualquier mujer. La sensación que produce en mi es principalmente duda. Dudaba de si de verdad estaba enamorada de ÉL. Eso rondó por mi cabeza varias horas. No era el hecho de que aquel chico me atrajera, sino que me hizo ver que hay más hombres en el mundo. Hay más peces en el mar.

En un momento dado, tuve que mirar mi móvil, y tenía varios mensajes. Aprovechando que la conversación se había desviado, los leí. Mi mejor amiga, varios grupos de esos inútiles... y ÉL. Me hablaba de lo bien que le trata la vida. De repente, una sonrisa deslumbrante invadió mi cara. Por un instante, me olvidé de ese chico tan guapo, de todo lo que me rodeaba.  Comenzamos a hablar, y disfruté de esa conversación más que todo el día que pasé con el chico escultural. Pero yo quiero mi pez.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Por las nubes

Así me siento. Estoy eufórica, extasiada.... ¿Quién es el culpable? Creo que esto sería el modelo de pregunta retórica. Es ÉL, por supuesto.

No sé interpretar señales, ni entiendo de técnicas de seducción. No creo que sea necesario. Esas palabras suyas son el motivo de mi felicidad. He llegado al nirvana, soy feliz. Que me diga que quiere viajar conmigo a muchos lugares me tiene por las nubes. Eso quiere decir que quiere pasar tiempo conmigo, descubrir cosas nuevas juntos...

Realmente, no sé hasta que punto será real esto que me imagino, pero de momento soy feliz. Quiero irme con él a donde sea, me lo llevaré al fin del mundo si es necesario. Siempre con él, de su mano, a su lado, siendo las personas más felices del mundo.

No quiero ilusionarme demasiado, pero creo que este paso es "un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad". No lo veo como algo lejano, sino como una puerta que se abre y a medida que me acerco, se hace más grande. No sé si será por que de verdad crece o por una ilusión óptica. Que no termine nunca esta sensación.