viernes, 31 de julio de 2015

Libertad, que bonita eres

Llevas años queriendo superarlo. Sabes que, en el fondo, no es para ti. Sí, vale, las cosas buenas cuestan. Pero esto es amor, y no ha surgido por su parte. Cuando piensas en el proceso de enamoramiento por el que has pasado, te imaginas una escarpada subida por la cara más oscura de la montaña. Has sufrido mucho, y no parece fácil olvidarte de él. ¿Y si no es así? ¿Y si haces click de un día para otro? Hay una teoría que afirma que necesitas la mitad del tiempo de relación para olvidar a un ex. No es exactamente lo mismo, pero le has sido totalmente fiel. Por tanto, teniendo en cuenta que tu "relación" ha durado un año, necesitarías 6 meses desde el momento en el que te das cuenta de que aquello no va a llevarte a nada. Pero no. Has identificado el problema: te enamoraste del antiguo hombre, no del nuevo. Has querido que sobreviviese, pero no. Ese capítulo de su vida ya lo cerró y parece que tú, por fin, también lo has hecho. Al día siguiente, eres capaz de ver sus fotos y llorar de alegría. Lo ves como un amigo, especial, ya que te ha hecho sentir lo que nadie te había hecho sentir nunca, pero al fin y al cabo, AMIGO. ¡Qué perfecto momento! Eres capaz de escuchar su canción favorita y disfrutar de la letra.

Siempre pensaste que si lograbas sacarlo de tu mente, lo ibas a odiar. Era el método más fuerte y eficaz que estabas dispuesta a usar. No te importaban sus consecuencias. Odiarle parecía el plan perfecto. Pero no, no le odias. No sientes ningún rencor hacia él. Quizá el problema hayas sido tú misma todo este tiempo. Pero también eres tú la solución. Te cegaste de amor por alguien que no te correspondía. Lo has pasado muy mal la mayor parte del tiempo. Has llorado de rabia y de tristeza. Has pensado tanto que tu cabeza iba a estallar. Pero también has volado a su lado. Has rozado el cielo con los dedos cada vez que sacaba su lado más tierno contigo.


Ahora eres una mujer nueva, y todo esto tiene que ayudarte a construirla. Tienes que llevarte todos los momentos buenos y las lecciones. Qué no son pocas. Disfruta de la vida, vuelve a enamorarte. Pero por favor, hazlo de alguien que te ame. 

jueves, 30 de julio de 2015

Huir

Cuando un amor empieza a doler, cuando empiezas a llorar por las noches, a darle mil vueltas a la cabeza, cuando tu almohada sabe más de él que tú misma, empieza la batalla. Lograr por todos los medios sacarle de tu cabeza. No es fácil, pero hay que hacerlo. Y se puede ser todo lo extremista que quieras. No sirven los puntos medios en el amor y el olvido. Grandes problemas requieren grandes soluciones. Y tienes que hacerlo. Por tu bien. Es lo más valiente que puedes hacer. Necesitas tu sentido de la autoprotección para sobrevivir, para que tu alma no muera. Porque él solo va a causarte problemas. Necesitas ser valiente y huir. Porque aunque huir sea de cobardes, en el amor doloroso es la decisión más valiente. 

sábado, 18 de julio de 2015

Cerca en un mundo lejano

Te tengo tan cerca y a la vez tan lejos... Estoy tan cerca de ti que no consigues verme. Quizá la solución sea alejarme, pero tengo miedo a que me pierdas entre la multitud. Porque sé que te olvidarás de mí. Que nunca he sido nada importante para ti, y que nunca he rozado tu piel ni besado tus labios. Pero te siento, tan fuerte que duele. Y mucho. Se ha convertido en algo crónico. Tú me haces sentir especial, única en el mundo. Pero yo no consigo que tú sientas lo mismo.

Eres parte de mi ser, aún sin haber pasado de un simple abrazo. Lo que para ti es algo sin sentido para mí es lo más grande, el motor que me empuja a continuar luchando, y que me hace pensar que todo es posible, seguir creyendo en la justicia divina. Sí, creer que lo nuestro es inevitable, porque yo soy para ti y tú eres para mí.

Esas mariposas en el estómago antes de verte tras meses, esas horas delante del armario pensando cómo impresionarte, medir todos mis actos y palabras... Tanto esfuerzo para NADA. Lo sé, pero vuelvo a caer, a pesar de que me propongo una y mil veces que esa será la última. Pero lo que siento es más fuerte que mi propio yo.

domingo, 12 de julio de 2015

Te odio

Te quiero y te odio a partes iguales. Eres el único capaz de sacar lo mejor y lo peor de mí. Pero ahora parece que te has empeñado en obtener lo segundo. Y no piensas parar hasta conseguirlo.

Lo único que estas consiguiendo es que la coraza se haga más fuerte. Pero a ti eso no te afecta. Quien va a tener que cargar con ella soy yo. Quien no va a poder deshacerse de ella soy yo. Tu creas el problema y yo lo sufro. Siempre así, y sin visos de cambiar. Cada vez un poco peor, otra capa que se añade a mi gran escudo.  

Paso las noches en vela, pensando o llorando. Mi almohada sabe más de todo esto que yo misma. Tanto sufrimiento, ¿para qué? Realmente para nada. Porque esto no me va a llevar a nada bueno. Pero no consigo desengancharme. Puedo decir, sin equivocarme, que soy adicta a ti. Por ti me vuelvo masoquista. Odio que me hagas daño, pero vuelvo. Intento ser racional contigo, como lo soy con todo el mundo, pero no lo consigo. Eres el eje de mi vida, pero ese eje me va a matar. De hecho, lo hace cada día un poquito más. No es un dolor físico, sino del alma, de los que se sufren en silencio, los que mas duelen y peor se recuperan. Soy un kamikaze en una autopista en hora punta, un avión que se estrella en una montaña sin que nada ni nadie pueda pararlo.

No tengo remedio, pero tampoco lo tienes tú. Mi más intenso dolor. Lo odio. Te odio. Te amo

jueves, 2 de julio de 2015

Lo mejor, ¿para quién?

Que yo lo más lejos que quiero estar de ti es a un 1 centímetro de tu piel. Y tu te empeñas en poner miles de kilómetros entre nosotros.

Que el amor de tu vida encuentre un gran trabajo es un motivo de alegría, pero que se tenga que mudar a 1.000 kilómetros no lo es tanto. Duda de ello. Y tú, ¿qué haces? Tienes dos opciones, pero odias las dos. 

La primera es que se vaya, y consiga un gran éxito. ¿Y tú? Solo te queda sentarte y esperar. Tus obligaciones personales te retienen. Tu familia te necesita. Él será feliz, y tu desdichada. Sin embargo, el amor se basa en buscar la felicidad del otro de forma desinteresada. Pero, ¿hasta qué punto debemos aguantar por la felicidad del otro? 

La otra opción es animarle a rechazarlo, y poder demostrarle que estás a su lado, y que no necesitas que tenga el mejor trabajo del mundo porque él es lo mejor del mundo para ti. Pero él no se sentiría completamente realizado, y podría arrepentirse de no haber aprovechado esa gran oportunidad. 

El amor siempre te plantea obstáculos. Son infinitos. ¿Qué felicidad sacrificar? ¿El amor es tan desinteresado? Se basa en darlo todo por la otra persona, pero si de verdad lo hacemos, no nos queda nada a nosotros mismos. Nos agotamos.