Esas mariposas en el estómago antes de verte tras meses, esas horas delante del armario pensando cómo impresionarte, medir todos mis actos y palabras... Tanto esfuerzo para NADA. Lo sé, pero vuelvo a caer, a pesar de que me propongo una y mil veces que esa será la última. Pero lo que siento es más fuerte que mi propio yo.
sábado, 18 de julio de 2015
Cerca en un mundo lejano
Te tengo tan cerca y a la vez tan lejos... Estoy tan cerca de ti que no consigues verme. Quizá la solución sea alejarme, pero tengo miedo a que me pierdas entre la multitud. Porque sé que te olvidarás de mí. Que nunca he sido nada importante para ti, y que nunca he rozado tu piel ni besado tus labios. Pero te siento, tan fuerte que duele. Y mucho. Se ha convertido en algo crónico. Tú me haces sentir especial, única en el mundo. Pero yo no consigo que tú sientas lo mismo.
Eres parte de mi ser, aún sin haber pasado de un simple abrazo. Lo que para ti es algo sin sentido para mí es lo más grande, el motor que me empuja a continuar luchando, y que me hace pensar que todo es posible, seguir creyendo en la justicia divina. Sí, creer que lo nuestro es inevitable, porque yo soy para ti y tú eres para mí.
Esas mariposas en el estómago antes de verte tras meses, esas horas delante del armario pensando cómo impresionarte, medir todos mis actos y palabras... Tanto esfuerzo para NADA. Lo sé, pero vuelvo a caer, a pesar de que me propongo una y mil veces que esa será la última. Pero lo que siento es más fuerte que mi propio yo.
Esas mariposas en el estómago antes de verte tras meses, esas horas delante del armario pensando cómo impresionarte, medir todos mis actos y palabras... Tanto esfuerzo para NADA. Lo sé, pero vuelvo a caer, a pesar de que me propongo una y mil veces que esa será la última. Pero lo que siento es más fuerte que mi propio yo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario