Hoy estaba disfrutando de unos agradables momentos en compañía de un chico guapísimo, ese que volvería loca a cualquier mujer. La sensación que produce en mi es principalmente duda.
En un momento dado, tuve que mirar mi móvil, y tenía varios mensajes. Aprovechando que la conversación se había desviado, los leí. Mi mejor amiga, varios grupos de esos inútiles... y ÉL. Me hablaba de lo bien que le trata la vida. De repente, una sonrisa deslumbrante invadió mi cara. Por un instante, me olvidé de ese chico tan guapo, de todo lo que me rodeaba. Comenzamos a hablar, y disfruté de esa conversación más que todo el día que pasé con el chico escultural. Pero yo quiero mi pez.
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